Trámites de Divorcio en España

Trámites de Divorcio en España

¿Qué trámites de divorcio en España son necesarios para disolver un matrimonio en España? Esta es la primera duda que te surge cuando tomas la decisión romper tu matrimonio. Ahora bien, para dar respuesta a esta cuestión hay que contestar otras preguntas ¿optarás por un divorcio de mutuo acuerdo o por un divorcio contencioso? ¿hay hijos menores en el matrimonio?

Dependiendo de la respuesta a las anteriores cuestiones variarán enormemente los trámites de divorcio a seguir. Para analizar todas las posibles situaciones, vamos a analizar los diferentes trámites de divorcio que se deberán completar en cada caso.

Comenzaremos con el caso más complejo, trámites de divorcio contencioso con hijos. Sigue leyendo.

¿Cuáles son los Trámites de Divorcio Contencioso?

El divorcio contencioso es el proceso más complejo para disolver un matrimonio. Esta dificultad reside en la imposibilidad de llegar a un acuerdo entre los cónyuges.

Esta falta de acuerdo hace que se debe acudir a los tribunales para que sea un juez quien dirima sobre los temas en conflicto en la pareja. Marcando la relación por la que se deberán regir los cónyuges en el futuro a través de la sentencia del juicio.

Los trámites de divorcio en España que se deberán realizar hasta llegar a la sentencia variarán dependiendo si existen hijos comunes en la pareja o no.

Para diferenciar entre los dos casos, vamos a analizar los trámites de divorcio contencioso con hijos y los trámites de divorcio contencioso sin hijos de manera separada.

Trámites de Divorcio Contencioso con Hijos

Los trámites de divorcio contencioso con hijos comenzarán cuando – ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo – uno de los cónyuges presenta la demanda de divorcio en el juzgado.

En la demanda de divorcio, el cónyuge expresará su deseo de poner fin al matrimonio y presentará una propuesta de convenio regulador. En el convenio regulador se hará una propuesta recogiendo todos asuntos comunes en la pareja. Conteniendo los siguientes puntos:

  • La custodia de los hijos.
  • La pensión de alimentos (salvo en los casos que se opte por custodia compartida).
  • Régimen de visitas al cónyuge no custodio (excepto en régimen de custodia compartida).
  • Propuesta de régimen de visitas a los abuelos.
  • Uso de la vivienda y el ajuar familiar.
  • Liquidación del régimen económico matrimonial.
  • Pensión compensatoria que le pudiera corresponder a uno de los cónyuges

Una vez entregado en el juzgado la demanda recogiendo los puntos anteriores, se iniciará un plazo de 20 días para la contestación de la demanda.

Tras recibir la contestación a la demanda, se marcará una fecha para el juicio.

En el juicio será donde cada una de las partes deberá defender los argumentos que soporten su postura sobre los temas recogidos en el convenio regulador.

Los argumentos expuestos en el juicio tendrán que ser tenidos en consideración por el juez y el fiscal. Los cuales actuarán primando el bienestar de los menores. Siendo el fiscal el encargado de presentar un informe al respecto.

Trámites de Divorcio Contencioso sin Hijos

Los trámites de divorcio contencioso sin hijos son los mismos que en el caso anterior. Sin embargo, cada uno de ellos es mucho más simple. Ya que no se deberán discutir los temas relacionados con los hijos.

En este caso, no será necesario lidiar con los asuntos relacionados con los menores en el juicio. Como tampoco se tendrá que emitir un informe por el ministerio fiscal para evaluar esta cuestión.

¿Cuáles son los Trámites de Divorcio de Mutuo Acuerdo?

Los trámites de divorcio de mutuo acuerdo en España se diferencian del caso anterior en que existe un acuerdo total entre los cónyuges. Esto facilita enormemente la tramitación del divorcio, evitando acudir a juicio.

Estos trámites de divorcio comienzan de manera extrajudicial. Decimos esto porque se deberá afrontar un proceso de negociación previo al comienzo de los trámites oficiales.

En la negociación, los cónyuges tendrán que acordar los puntos que recoge el convenio regulador. Dependiendo de la existencia de hijos en la pareja la cantidad de puntos a tratar en la negociación. En caso de divorcio de mutuo acuerdo sin hijos, es más simple llegar a un acuerdo, como comentamos anteriormente.

Por el contrario, en el caso de un divorcio de mutuo acuerdo con hijos – aun existiendo buena disposición por las partes – es complejo llegar a un acuerdo. Por ello, la figura de un abogado matrimonialista con dotes mediadoras facilitará el proceso.

Una vez se haya llegado a un acuerdo, se presentará la demanda de divorcio conjunta – o entregada por una de las partes con el consentimiento de la otra – en el juzgado.

Después de haber presentado la demanda, se les citará a los cónyuges para que acudan a ratificar ante el secretario judicial el acuerdo presentado.

Ratificado el acuerdo, será estudiado para comprobar que no existe perjuicio para ninguna de las partes. De no ser así, se disolverá el matrimonio definitivamente.

En los casos de divorcio de mutuo acuerdo sin hijos será posible que disuelva el matrimonio un notario. Sin embargo, en los casos de divorcio de mutuo acuerdo con hijos menores a cargo, deberá ser un juez quien se encargue del caso.

¿Se Puede Cambiar Durante la tramitación de un Divorcio Contencioso a un Divorcio de Mutuo Acuerdo?

Un divorcio contencioso se inicia por una falta de entendimiento entre los cónyuges. En muchos casos, la pareja inicia los trámites de divorcio de mutuo acuerdo pero al enquistarse la negociación, esta se transforma en un divorcio contencioso.

El camino contrario se puede recorrer. Es posible que una vez iniciados los trámites de divorcio contencioso se llegue a un acuerdo entre los cónyuges.

Si se da este caso, los cónyuges deberán presentar una propuesta de convenio regulador acordada al juez. Quién, una vez certifique su validez, dará por finalizado el divorcio contencioso y dará inicio al de mutuo acuerdo.

Esta circunstancia se da muy a menudo. Siendo que muchas parejas prefieren ceder a sus pretensiones llegando a un acuerdo antes que sea un juez quien decida por ellos, ya que puede haber muchos puntos en común que no se desean modificar. Y un juez decidirá en la sentencia sobre todos los puntos que recoge el convenio regulador, no solo en los que existe desacuerdo en la pareja.