Lo que comúnmente se entiende como herencia en vida, en términos legales es una donación. Con esto nos referimos al reparto de los bienes que componen el patrimonio de una persona mientras vive.

Como abogados especialistas en herencias no aconsejamos la herencia en vida o donación excepto en casos muy puntuales (más adelante los veremos), ya que se pueden necesitar este patrimonio en un futuro. Por ello, será mejor mantener el patrimonio hasta el fallecimiento para que después se transfiera a sus herederos.

¿Por qué repartir una herencia en vida?

Una herencia en vida o donación se puede realizar por varios motivos. Entre los más comunes se encuentran el evitar discusiones por la herencia o ayudar a un familiar ante problemas económicos.

Además, podrá repartir su herencia con mayor libertad siendo que no tendrá que contar con la aprobación del resto de herederos, como sí sucedería en caso de una herencia. Sin embargo, esto tiene limitaciones. Veámoslo en el siguiente punto.

Limitaciones para la donación o repartir la herencia en vida

Siendo una donación, esta se rige por lo que marca el Código Civil sobre este aspecto. El cual establece que la herencia en vida no podrá superar a la se hubiera satisfecho en la herencia. Dicho de otro modo, se tiene que respetar la legítima o cantidad sobre la que no se puede disponer libremente ya que corresponde a sus herederos forzosos (hijos y descendientes).

Únicamente un tercio del patrimonio es de libre disposición, excepto en comunidades donde exista legislación propia (Aragón, Baleares, Cataluña, Galicia, Navarra y País Vasco). Por lo tanto, no se puede donar más de un tercio a un tercero o no descendiente. Sin embargo, en caso de donaciones a hijos se podrá donar la parte correspondiente a la legítima, más el tercio de mejora.

Cuándo se aconseja una donación o herencia en vida

Como abogados especialistas en herencias únicamente aconsejamos la herencia en vida o donación cuando se disponga de un patrimonio suficiente para que esta donación no ponga el riesgo la economía del donante en el futuro.

Además, habrá que tener en cuenta la legítima, ya que sino el beneficiario de la herencia, en caso de ser heredero forzoso, deberá realizar una colación hereditaria. Es decir, deberá aportar los bienes percibidos a la masa hereditaria para realizar el reparto entre los herederos forzosos. Ya que esta donación se considerará como un adelanto de la herencia.

Por ello, si se quieren evitar estos inconvenientes en el futuro la mejor solución es expresar a través del testamento cómo repartir la herencia.

Conclusión

Como habrás visto en el reparto de una herencia sin testamento entran muchos factores en juego, por ello, es imprescindibles contar con un abogado experto en herencias que domine a la perfección el derecho de sucesiones y donaciones. Si tienes cualquier duda no dudes en consultar.